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ENTREVISTA A GONZALO VERDÚ, CAPITÁN DEL ELCHE CF

«LA SEGUNDA ME LLEGA EN MI MEJOR MOMENTO Y ESPERO APROVECHARLO»  

ENTREVISTA A GONZALO VERDÚ, CAPITÁN DEL ELCHE CF

Elegido mejor defensa de la categoría el pasado curso, sueña con vivir un nuevo ascenso en el Martínez Valero, pero en esta ocasión a Primera. Eso sí, este año toca consolidar el proyecto

Llegó, vio y venció. Gonzalo Verdú apenas ha necesitado doce meses para convertirse en un referente del Elche sobre el terreno de juego y en un ídolo de la afición franjiverde. Regresa al fútbol profesional con 30 años, pero con la ilusión de un adolescente tras picar piedra durante casi dos lustros y coleccionar más desencantos que alegrías en las categorías inferiores del fútbol.

“Al final el premio siempre llega”, asegura el cartagenero, quien añade que se encuentra en su mejor momento profesional. Líder silencioso dentro y fuera del campo, el ´otro` capitán del Elche, elegido mejor defensa de la categoría el pasado curso, sueña con vivir un nuevo ascenso en el Martínez Valero, pero en esta ocasión a Primera. “Sin prisa, que este año es para consolidar al proyecto”, corrige.

A usted el fútbol le viene en los genes. Era casi inevitable que se dedicara a esto. 

Sí, mi abuelo era portero del Cartagena y mi padre lo fue del Racing. De pequeños mi hermano y yo estábamos todo el día con el balón.

¿No le llamó la portería?

Comencé de portero en el colegio, pero poco a poco me di cuenta de que no era lo que quería y cambié de posición. Y me ha ido bien, no me puedo quejar.

¿Y desde entonces fue central?

No, empecé como centrocampista, pero por circunstancias de la vida un día, en juveniles, faltaba un central y el entrenador confío en que yo podía hacerlo bien. Esa temporada me llama la selección murciana y desde entonces he jugado ahí, aunque alternando con la posición de medio.

Y entre nosotros, ¿dónde se siente más cómodo?

Siempre digo que lo importante es jugar. De todo se aprende y es una buena experiencia poder ser útil en varias posiciones.

¿Quién era su referente de niño?

Fernando Hierro. Mi abuelo era muy del Real Madrid y me hizo de este equipo. Admiraba a Hierro por el carácter que tenía y por jugar como central y centrocampista.

De su largo periplo por equipos (Novelda, Orihuela, Albacete, Córdoba o Guadalajara, entre otros) llama la atención su aventura exótica en la India.

Fue muy breve, solo tres días. Cuando acaba la temporada con el Orihuela descendimos a Tercera, y era complicado encontrar equipo. El año anterior, en Osasuna B, ya me había costado. Veía muy crudo jugar en Segunda B porque es un pozo difícil de salir y encima con un descenso a las espaldas.

La oferta económicamente estaba bien, pero tenía 24 años y me fui sin pensarlo. Cuando llegué allí me di cuenta de que no era lo que quería.

¿Qué se encontró allí para salir corriendo en solo tres días?

El fútbol era muy diferente, no era lo que quería. Me volví rápido y estuve un mes sin equipo. Ya no era por el nivel de vida, porque aunque es otra cultura yo creo que me hubiera adaptado. Es que no era un fútbol profesional.

Los goles no se celebran igual. Es un país que impacta mucho en todos los sentidos, sobre todo en los olores, que es algo difícil de explicar. Al final creo que me hubiera adaptado, pero era hipotecar un año de fútbol.

Y con tantas experiencias, buenas y malas, un premio, como ser elegido el mejor defensa de Segunda B, debe saber a gloria. 

No deja de ser un premio individual en un deporte colectivo. Es un premio anecdótico, pero sí refleja el trabajo del día a día. Yo me considero sobre todo un futbolista trabajador y al final el trabajo siempre tiene recompensa. Hay que insistir e insistir y creer. Y ahora espero disfrutar de la Segunda División.

Usted fue uno de los primeros fichajes tras el descenso. ¿Qué se encontró en un vestuario completamente nuevo y con Nino como único referente?

Todos éramos recién llegados y no es fácil adaptarse, pero la predisposición siempre fue buena. La cohesión del grupo fue una de las claves del éxito. Todo el mundo aportó su granito de arena y dijo “aquí estoy yo” cuando tocó.

Dio la sensación, por momentos, de que se estaban regulando durante la temporada para dar lo mejor de sí mismos en la promoción. 

Este equipo estaba hecho para el ascenso y lo consiguió. A la hora de la verdad aparecieron los jugadores claves, como Nino o Provencio, que realizó un gran playoff, como otros muchos compañeros. Sabíamos dónde y cuándo nos jugábamos el ascenso y supimos mostrar nuestras armas y aparecer en el momento clave.

Ahora está de regreso a Segunda. ¿Lo valora más ahora que cuando estuvo en esta categoría con el Albacete?

Sí. Llevaba mucho tiempo en Segunda B intentándolo y desde que la rocé con los dedos en el Albacete llevaba tiempo queriendo subir. Siempre he estado en proyectos que tenían como objetivo el ascenso y he estado cerca, pero nunca lo había conseguido hasta ahora. Me ha llegado en el mejor momento de mi carrera. La Segunda me llega en plena madurez y espero aprovecharlo.

¿Llegó a desanimarse?

Bueno, ves que pasan los años y se van escapando oportunidades, pero al final el que trabaja consigue el premio. No pude hacerlo con 23, pero ahora sé que es mi momento. De todas formas, lo difícil no es llegar, sino mantenerse.

¿Por qué no llegó antes? ¿Mala suerte o no estaba preparado?

Creo que si me llega ahora el momento es porque soy mucho mejor jugador. Ahora me veo un jugador más completo y con más experiencia que antes. De cada cosa que te pasa, buenas y malas, aprendes y ahora estoy más preparado para todo.

A lo mejor antes estaba un poco verde. Tuve la posibilidad de irme a otros equipos, pero decidí otra cosa. Al final soy de los que piensa que todo pasa por algo.

Sorprendió mucho su salida de Cartagena, su tierra, donde usted tenía un ecosistema hecho a su medida y a la de su entorno. 

Fue difícil salir de allí porque estaba muy a gusto. Hice un año muy bueno e intenté aprovecharlo para renovar, pero al final se rompió la negociación y apareció el Elche. Jorge Cordero me conoce bien y me convenció rápido. Fue una salida difícil, pero tenía su recompensa.

En Alicante se dice que usted estuvo muy cerca de jugar en el Hércules. ¿Qué hay de cierto? 

Es verdad que era uno de los equipos que me había llamado, pero el club tenía un problema con Hacienda y no sabía si al final me podría fichar ni cuándo lo podría hacer.

Sé que Javier Portillo (director deportivo) me estuvo siguiendo. Yo no podía esperar y había ofertas de otros equipos, como el Elche. Cuando me llamó Cordero tardamos un día en entendernos. Fue la mejor decisión.

Desde que está en Elche le va todo de cara. Ascenso, capitán del equipo, ídolo de la afición… 

Cuando llegas a un sitio nuevo siempre aspiras a lo máximo y te imaginas todo lo más bonito posible. Pero esto supera mis previsiones. Hay que trabajar mucho y tener esa pizca de suerte.

La verdad es que a mí me  lo están poniendo muy fácil en Elche, tanto a nivel de club, como de vestuario y afición. No tengo ni una queja, todo son agradecimientos.

Después de tanto sufrimiento con el fútbol, cuando le viene una mano con tantas cartas buenas como ahora, ¿qué piensa?

Cuando te empieza a salir todo bien es importante estar alerta y preparado para saber que en cualquier momento la suerte puede cambiar. No hay que relajarse nunca y hay que estar preparado para todo.

Háblame de su pareja en el campo, Neyder Lozano. Uno tiene la sensación desde fuera que se hacen mejores mutuamente.

Me entiendo muy bien con él y el equipo notó mucho su llegada. Solo llevaba un año jugando de central y a él le viene bien tener al lado a un jugador con más experiencia que le hable. Nos compenetramos bien porque él aprende de mí y yo de él. También tenemos otros centrales, como Zotko o Cruz, de garantías. La competencia es buena para el grupo.

¿Hace falta ser amigo del otro central para ser una pareja perfecta?

No hace falta. Yo me llevo muy bien con él, pero la relación personal no está ligada a la profesional. Con Neyder me entiendo rápidamente y mi relación es buena, pero es más importante conocernos a nivel profesional que cualquier otra cosa.

Vamos al presente. ¿Qué le parece la plantilla que ha diseñado el club para la próxima temporada?

La plantilla es completa, aunque es posible que pueda faltarle algo de experiencia en Segunda, pero eso se compensa con ganas e ilusión. Y además tenemos al míster, que no deja que nadie se relaje. La Segunda es muy dura, difícil e igualada, pero el equipo está preparado para hacer un buen año.

De Pacheta se habla mucho como motivador y poco como táctico. ¿No le parece algo injusto?

Sí, porque solo con motivación no se logran resultados. El discurso motivador dura poco y agota mucho. Al futbolista hay que comprarlo con argumentos. Ser un motivador te vale a corto plazo, pero para éxitos importantes hace falta mucho más.

Pacheta es muy trabajador y lo que te dice te lo crees porque te da los argumentos. Es verdad que también motiva muy bien, pero él sabe cuándo debe hacerlo y cuando no hace falta.

¿Qué se puede esperar del Elche esta temporada?

Tenemos que ir con la idea clara de que este año será difícil porque hay muchos equipos que aspiran a subir a Primera. Hay muchos ´grandes` y el Elche también lo es, pero nosotros necesitamos asentarnos en Segunda y hacer un proyecto fuerte para el futuro, pero partiendo siempre de la base de la salvación.

No mirar eso sería equivocarse. No renunciamos a nada, pero sabemos que el primer objetivo es el que es. Todo lo que venga a partir de ahí, bienvenido sea, pero todo pasa por ganar el partido que toque esa semana.

¿Qué jugador le ha impresionado más de los nuevos?

Gonzalo Villar. Ha demostrado mucha personalidad con el balón y nos puede dar mucho. Le animo a que siga trabajando así porque tiene futuro, Se tiró a la piscina al pillar el número 10, que estaba libre, pero tiene responsabilidad y personalidad para llevarlo.

Con la mano en el corazón, ¿se sienten inferiores a algún equipo?

No queremos compararnos con nadie. Ni tampoco mirar los presupuestos, porque no sirven de nada. Al final lo que no miente es el terreno de juego y lo que pasa allí dentro durante los 90 minutos. En Segunda no vale con los nombres. Ya hemos visto que equipos con mucho presupuesto se la han pegado otros años. Leganés, Huesca o Alavés demostraron que lo más importante es formar un equipo y un bloque por encima de los nombres o los presupuestos.

Cuando acaba de jugar un partido, ¿desconecta rápido o le cuesta?

Es difícil desconectar, pero lo importante es saber canalizar la euforia o la decepción. A mí los cabreos por un mal resultado me duran poco, hasta que vuelvo a entrenar y veo la cara de mis compañeros.

¿Es de los que piden opinión a su entorno o prefiere no escuchar a nadie?

No me hace falta pedir opinión. Llevo tiempo en esto y sé qué lo que he hecho mal o bien. Soy de los que, pese a hacer un buen partido, me voy siempre dándole vueltas a un error. Quizás me castigue demasiado, pero me va bien así. De todas formas, siempre es bueno conocer otro punto de vista.

Se habla mucho de la igualdad y dificultad de la categoría, pero después de lo que vivieron el curso pasado la Segunda les debe parecer casi una fiesta.

Pues sí, porque esto es fútbol de verdad. Por los rivales, los estadios, las aficiones, los horarios… Todo cambia. El salto es muy grande porque todo está súper profesionalizado. Nos estamos adaptando a todo esto y cuando lo hagamos seguro que vamos a disfrutar.

Usted es un jugador muy táctico, de esos que suelen acabar como entrenador. ¿Se ve en un banquillo?

Sí, tengo el nivel uno de entrenador y espero seguir sacándome el dos y el tres. He aprendido lo suficiente durante estos años y conocido a todo tipo de entrenadores, por lo que me gustaría llevarlo a la práctica.

Todo lo que sea fútbol de cualquier categoría me gusta y me encantaría seguir ligado a este deporte como entrenador, ojeador o cualquier otra cosa.

¿Qué futuro visualiza Gonzalo Verdú en el Elche?

Me encantaría jugar con este equipo en Primera, pero sabemos que es muy difícil. Tengo este año y otro más de contrato. Me gustaría conseguir la salvación esta temporada y el día de mañana, si Dios quiere, intentar el ascenso a Primera.

¿Se ve echando raíces en la ciudad?

Me encantaría porque estoy feliz en el club y en la ciudad. Me gustaría estar aquí el resto de mi carrera  porque me siento a gusto

aquienelche.com